Adam Surray

Mostrando los 35 resultados

  • Ángel del Infierno

    Sólo sé una cosa, Walt. Mi hermano estaba muerto. Tú mismo firmaste su defunción. Y ahora está vivo. Por mediación de Leila Morrow, la discípula de Satán

  • Aunque la muerte se vista de seda…

    Él hubiera deseado tener también amputadas las orejas. El escuchar aquello le hizo enloquecer de terror. El no poder moverse, el no poder gritar y dar suelta a su espanto, atormentaba aún más su mente.,Llegaron arrastrando la bañera y cuatro sierras eléctricas. Las cuatro muchachas cercaron el lecho donde yacía.,Una cogió un cuchillo. Lo alzó…

  • Aunque la muerte se vista de seda…

    Él hubiera deseado tener también amputadas las orejas. El escuchar aquello le hizo enloquecer de terror. El no poder moverse, el no poder gritar y dar suelta a su espanto, atormentaba aún más su mente.,Llegaron arrastrando la bañera y cuatro sierras eléctricas. Las cuatro muchachas cercaron el lecho donde yacía.,Una cogió un cuchillo. Lo alzó…

  • Cadáver-puzzle

    La conversación entre consultante y presentador eran audibles en la sala.,—Hola, Cathy…,—Adelante, señor. ¿Cuál es su pregunta?,—¿No recuerdas mi voz, muñeca?,En el bello rostro de Cathy Ross se borró paulatinamente la sonrisa. Sus manos aferraron nerviosamente el audífono depositado sobre la mesa mediante el cual le pasaban las llamadas.,—Por favor, señor —Cathy forzó una sonrisa—….

  • Caza de monstruos

    —Oh, no… No nos incumbe. Yo soy jefe del D.I.S. en Nueva York. Usted uno de los agentes. Y nos limitamos a obedecer. Lo demás no importa. Le he propuesto para una misión, Corey. Por considerarle el hombre más adecuado. Una misión un tanto… especial.,—Todas las del D.I.S. lo son.,—Correcto, aunque ésta… Oiga, Corey. ¿Usted…

  • Cómic de terror

    El alarido de la muchacha fue desgarrador. Alucinante. Infrahumano.,El taladro se hundió en su vientre como si fuera mantequilla.,Al instante brotó un surtidor de sangre. Un espeluznante boquete se dibujó sobre la piel mientras que un acre hedor a carne quemada se extendía por la estancia

  • Dulce muerte en Miami Beach

    Enclavada en la península de Florida. Sobre la bahía Biscayne. El mayor centro turístico de Estados Unidos. Con una población en su área metropolitana cercana al millón y medio de habitantes. La zona incluye las comunidades de Miami Springs, North Miami, South Miami, Golden Beach, Miami Beach, Surfside, Coral Gables, Hialeah, Miami Shores y Opa-Locka….

  • El anillo de Asfelgor

    El auto se detuvo a poca distancia de la casa.,El vehículo, un Oldsmobile «Starfire» color negro, se confundió entre las sombras de la noche. No había luna en el negro manto del cielo. Ni estrellas. La oscuridad era total. Las más tenebrosas de las sombras parecían haberse adueñado de la noche.,Ben Williamson sonrió.

  • El anticuario

    Dio un respingo pegándose al muro divisorio. Abrió la boca para gritar, pero fue tal su terror que no tuvo fuerzas para ello. Una indescriptible sensación de horror que incluso le ocasionaba dolor físico. Su cuerpo sacudido por sacudidas. Por convulsiones de atroz pánico. Su mente atormentada e incapaz de asimilar aquello.,Era Drácula quien le…

  • El bebedizo infernal

    La maldición debe ser pronunciada por el Hechicero Sagrado. Y la infortunada criatura que recibe la maldición se convierte en bestia. Durante las noches de las eternas sombras, todas las noches son sombras para Yatrakan, se convertirá en chacal. Con colmillos y garras de bestia despedazará a sus víctimas. Saciado en sangre y muerte, retornará…

  • El circo del horror

    Mickey Dempsey retrocedió unos pasos. —¿Qué tal estoy, Judith? La muchacha se reclinó en el sillón. Entornó los ojos, fijos en Mickey Dempsey, simulando dedicarle un minucioso examen. Chasqueó la lengua a la vez que se incorporaba bordeando la mesa escritorio. Volvió a posar sus ojos en Dempsey. Un individuo joven. De unos veintiocho o…

  • El difunto quiere vengarse

    John Joggerst…,En elegante traje negro. El rostro con marcadas arrugas. Las pobladas cejas semiocultando los cerrados ojos. Los labios hundidos en mueca fijada por la muerte. Sus manos enfundadas en blancos guantes. En el dedo índice de la mano izquierda un valioso anillo. Un sello de oro representando la cabeza de un lobo. Los ojos…

  • El espía que bajó al infierno

    Jeff Brandon se consideraba el más feliz de los mortales. Tenía motivos para ello. Recientemente, había conseguido el premio Battle de periodismo por unos reportajes sobre la vida y costumbres de distintas capitales europeas. El galardón era casi tan cotizado como el Pulitzer. Jeff Brandon, con sólo treinta años de edad, gozaba de gran renombre…

  • El espía que bajó al infierno

    Jeff Brandon se consideraba el más feliz de los mortales. Tenía motivos para ello. Recientemente, había conseguido el premio Battle de periodismo por unos reportajes sobre la vida y costumbres de distintas capitales europeas. El galardón era casi tan cotizado como el Pulitzer. Jeff Brandon, con sólo treinta años de edad, gozaba de gran renombre…

  • El siniestro doctor Sternberg

    Elissa Scott rió en cantarina carcajada.,—Eres muy gracioso, Fred. ¿Me imaginas frente a una cocina? Yo no tengo idea de eso. Cierto día desistí de freír un huevo por no encontrar el abridor. Luego me enteré que sólo era cuestión de golpear la cáscara contra el borde del plato.,Fred Bottoms también sonrió.,Con la mirada fija…

  • En un lugar del averno…

    El llamador de la puerta hizo respingar a los dos hombres.,Al unísono.,Intercambiaron una mirada.

  • En un lugar del averno…

    El llamador de la puerta hizo respingar a los dos hombres.,Al unísono.,Intercambiaron una mirada.

  • Hotel Infierno

    Unos pasos.Sí. Sonaron unos pasos en la habitación.,Shirley giró la cabeza. Casi con brusquedad. Olvidándose de la amenaza del áspid, parpadeó contemplando al individuo perpleja.,Con un estupor que reemplazó momentáneamente al miedo.

  • Infierno, S. A.

    John Mc,Eveely se sobresaltó al oír el llamador. Instintivamente, dirigió una mirada al reloj de pulsera. No eran horas de visita. Y tampoco estaba de humor para recibir a nadie. Acababa de llegar al apartamento. Después de una afiliada e importante reunión con los miembros del Comité Cívico. No. No estaba de humor para visitas….

  • La chica del F. B. I.

    El auto era un «Oldsmobile» del año 70. Serie «Toronado». Pese a su relativa antigüedad era uno de los modelos más lujosos que circulaban por el mercado. Motor de cuatro cañones y transmisión, automática. Potentes faros delanteros, luces de cola y paneles traseros. Diferentes salidas para el aire acondicionado e infinidad de detalles en el…

  • La favorita de Satán

    Un relámpago iluminó fugaz la oscuridad de la noche.,Muy fugaz, aunque lo suficiente para permitir descubrir la satánica figura de un macho cabrío. En lo alto de un cercano promontorio. Con sus llameantes ojos fijos en los sectarios.,De nuevo la oscuridad.,Desapareció la figura del macho cabrío.,Fue remplazada por una borrosa sombra que comenzó a caminar…

  • La llamada de los muertos

    La voz de Meredith hizo desvanecer la sombra.,Frank Meredith corrió hacia allí. Adentrándose en el cementerio. Esquivando las tumbas. Tropezó unas yardas antes de llegar al ciprés. Algo le había hecho trastabillar y caer.,Meredith extrajo el encendedor del bolsillo y lo encendió.,Y sus ojos descubrieron horrorizados a Gladys. Allí estaba. A su lado. Sobre la…

  • La llave del Infierno

    No lo intentes. Si vuelves a tocarme, gritaré con todas mis fuerzas. Eres un bastardo. Un repulsivo y viscoso bastardo. Creí tener suficiente estómago para aguantarte, pero estaba equivocada.,Una idea demoniaca surgió en la mente de él. Sonrió sádicamente.,Alargó su diestra atrapando la botella de whisky. Alzó el brazo para seguidamente bajarlo con rapidez. Con…

  • La maldición de los Barrymore

    Martha Harrison entornó los ojos. Acusando el rojizo sol del atardecer. Las arrugas se acentuaron en el rostro de la mujer.,—¡Señoritas, por favor!… ¡Les ruego no se alejen! ¡Alan promete solucionar la avería en breve tiempo!,Las palabras de la profesora Harrison no merecieron atención alguna. La mayoría de las muchachas descendieron del autocar corriendo hacia…

  • La momia viviente

    Se inclinaron para deslizar la parte superior del sarcófago.,Aunque sospechaban el contenido no evitaron una exclamación de asombro e incredulidad.,En el interior yacía una momia.,Con los brazos cruzados sobre el pecho en posición de Osiris.,Hal Mc,Cormick rió ahora en sonora carcajada.,—¡Amigos…! Quiero presentaros a la momia de Sheikan. Hijo de Zhairon, dios del Terror y…

  • La reencarnación de Carol Merrill

    El amplio vestíbulo del Mirzam estaba repleto de público. Hombres de smoking y damas luciendo elegantes vestidos. Reinaba gran expectación ante el estreno cinematográfico de La barca de Satán, la última producción de Freeman Film. La crítica especializada que había asistido a la proyección privada era unánime en su valoración del filme. Las secciones cinematográficas…

  • Las brujas de Woodsville

    Capitaneadas por el mismísimo Satanás que las convirtió en sus discípulas preferidas. Sembrando el terror en la comarca. Cuando el pueblo, acosado por tanto horror y muerte, logró exterminarlas las hizo decapitar. Ellas juraron que volverían y serían las dueñas de Woodsville. Los hombres buenos de Woodsville elevaron una súplica para que las fuerzas del…

  • Las discípulas de Satán

    Nicholas Duncan, con el rostro bañado en frío sudor, desorbitó sus atemorizados ojos. El terror y la incredulidad se dibujaron en sus facciones. Entreabrió los labios.,Su voz fue apenas audible:,—¿Quién… quién eres?,Era una mujer la que le cortaba el paso.,Una mujer joven y de extraordinaria belleza. Se cubría con una negra túnica que le llegaba…

  • Mis amados muertos

    También los otros despertarán… Mis compañeros… Ella ya estará junto a su esposo…, pero no será aceptada… Ya no somos humanos

  • Simposium del horror

    La joven esquivó el rostro, aunque no consiguió evitar el beso. De nuevo sus gordezuelos labios quedaron aprisionados por los de Ronny Freeman. En apasionado beso. La resistencia femenina fue cediendo. Correspondió al beso. Sólo cuando la diestra de Freeman, en audaz caricia, intentó introducirse por entre la desabotonada blusa de la muchacha, ésta reaccionó.

  • Tratamiento de terror

    Queremos información, muñeca. Datos de las patrullas del Vietcong que operan por esta zona. Número de hombres y armamento de que disponen.,Dirigió una suplicante mirada al encapuchado rojo. Enfrentándose a sus ojos. A aquellas dos esferas de hielo.-Piedad… Piedad… -imploraba sin mucha convicción.,Consciente de que en aquellos fríos e inhumanos ojos no existía sentimiento alguno.-¿Empezamos,…

  • Una suite en el cementerio

    La voz de la mujer fue un tenue susurro. Marcadamente sensual. Todo en Stella Behrens era sensual. El destello de sus verdes ojos, los carnosos labios, sus manos…,—Debo irme, Harry. —Okay. Stella no hizo ademán de incorporarse. Todo lo contrario.

  • Ven a morir conmigo

    La densa niebla no ocultaba la espeluznante escena.,El hombre caminaba semiencorvado. Las manos casi rozando sus rodillas. Unas manos huesudas. Muy blancas. De un nauseabundo tono lechoso. Las uñas desmesuradamente largas y afiladas.,El hombre se detuvo jadeante.,Alzó la cabeza.,Sus facciones quedaron bañadas por la nívea claridad de la luna.,Los cipreses proyectaban fantasmagóricas sombras. La niebla…

  • ¡Devuélveme mi cabeza!

    Debra Sagal. Una diosa de ébano. Cautivadora. Sensual… En una danza que parecía dotada de los más ancestrales ritos de la selva africana. Pero aquello no era África, sino Nueva York. Una jungla muy diferente. Más peligrosa que la mismísima selva africana.

  • ¡Vuelve a la tumba, Helen!

    Aquel siete de mayo fue un día amargo para Arthur Browne. Su mente no cesó de luchar contra el recuerdo. Y perdió la batalla. Ahora, cuando las calles de Dallas se engalanaban de multicolores luminosos de neón, Arthur Browne penetraba en su solitario apartamento. Ajeno al bullicio reinante en Little Street. A la alegre vida…